Materias en Departamento de Estudios Bíblicos
Introducción al Nuevo Testamento: El Cumplimiento del Plan de Dios en Cristo
Hechos de los Apóstoles: El Poder del Espíritu Santo en la Misión de la Iglesia
Estudio Bíblico Metódico I, II, y Avanzado: Descubriendo la Verdad por Ti Mismo
La Vida y el Ministerio de Jesús: Conociendo al Salvador para Seguir su Ejemplo
Hermenéutica: El Arte y la Ciencia de Interpretar la Biblia Fielmente
Gálatas y Efesios: Viviendo en la Libertad del Evangelio y la Unidad de la Iglesia
El Evangelio de Juan: Para que Crean que Jesús es el Cristo y Tengan Vida
Profetas Menores: Mensajes de Juicio y Esperanza para Tiempos de Crisis
Romanos: El Poder del Evangelio para una Vida Transformada
La Epístola a los Hebreos: Perseverando en la Fe en un Cristo Superior
Griego I: Descubriendo la Riqueza del Texto Original del Nuevo Testamento
Hebreo I: Conectando con las Raíces del Antiguo Testamento
Ética y Moralidad del Nuevo Testamento: Cómo Vivir la Fe en el Mundo Real
Hebreo I: Conectando con las Raíces del Antiguo Testamento
Escuchando la Voz de los Profetas en su Propio Idioma
La mayor parte del Antiguo Testamento, la base sobre la cual se construye toda la revelación bíblica, fue escrita en hebreo antiguo. Este era el idioma cotidiano del pueblo de Israel, el lenguaje que Dios eligió para comunicar sus leyes, sus promesas y sus advertencias a través de Moisés, David y los profetas. Estudiar el hebreo bíblico es embarcarse en un viaje fascinante a las raíces de nuestra fe. Es como pasar de ver una película doblada a verla en su idioma original con subtítulos; de repente, se captan matices culturales, juegos de palabras y una riqueza de significado que antes pasaban desapercibidos. Si bien las traducciones son herramientas esenciales, aprender los fundamentos del hebreo nos permite una comprensión más profunda y auténtica del Antiguo Testamento, revelando la belleza y la precisión con que Dios comunicó su Palabra.
¿Por Qué Estudiar Hebreo? El Impacto en la Comprensión Bíblica
El hebreo es un idioma muy diferente del español, con una estructura y una lógica propias. Su estudio ofrece beneficios únicos para el estudiante de la Biblia.
- Una Ventana a la Mentalidad Hebrea: El lenguaje moldea el pensamiento. El hebreo es un idioma concreto, vívido y poético. Tiende a describir la acción y la función más que la apariencia abstracta. Por ejemplo, la palabra hebrea para “justicia” (tsedeq) no es solo un concepto legal abstracto, sino que implica restaurar el orden y la armonía en las relaciones y en la comunidad. Entender esto enriquece nuestra comprensión de lo que significa que Dios sea “justo”. El estudio del hebreo nos sumerge en la cosmovisión de los autores bíblicos, permitiéndonos leer el texto desde su perspectiva.
- Precisión Exegética y Teológica: Al igual que con el griego, el conocimiento del hebreo permite una mayor precisión en la interpretación.
- Riqueza de las Palabras: Muchas palabras hebreas tienen un campo semántico amplio que no puede ser capturado por una sola palabra en español. La famosa palabra hesed, a menudo traducida como “misericordia” o “amor”, en realidad combina las ideas de amor leal, fidelidad al pacto y bondad inagotable. Ninguna traducción por sí sola hace justicia a su plenitud.
- Juegos de Palabras y Poesía: El Antiguo Testamento está lleno de juegos de palabras, aliteraciones y otras formas poéticas que son invisibles en la traducción. Por ejemplo, en Génesis, el nombre de Adán (adam) está directamente relacionado con la palabra para “tierra” (adamah), subrayando la conexión del hombre con la creación. Estos recursos literarios no son meros adornos; a menudo son clave para el significado del pasaje.
- Estructura Verbal: El sistema verbal hebreo se centra más en el tipo de acción (completa o incompleta) que en el tiempo (pasado, presente, futuro). Comprender esto ayuda a resolver aparentes dificultades en los textos proféticos y narrativos.
- Conexión entre el Antiguo y el Nuevo Testamento: Jesús y los apóstoles eran pensadores hebreos que, en su mayoría, hablaban arameo (un idioma hermano del hebreo) y leían las Escrituras en hebreo. Muchas de las enseñanzas de Jesús, aunque registradas en griego, tienen sus raíces en conceptos y expresiones hebreas. Por ejemplo, la idea de “atar y desatar” (Mateo 16:19) era una expresión rabínica común para permitir o prohibir algo según la interpretación de la ley. Conocer el hebreo ilumina el trasfondo de muchas de las palabras de Jesús y de los escritos del Nuevo Testamento, especialmente libros como Hebreos, que se basan tan profundamente en el Antiguo Testamento.
Un Puente Hacia el Carácter de Dios
Estudiar el idioma en el que Dios eligió revelarse por primera vez nos acerca a su carácter. Los nombres de Dios en el Antiguo Testamento, como Yahweh (el Dios del pacto, que es y que será), Elohim (el Dios Creador, todopoderoso) o El Shaddai (Dios Todopoderoso o el que nutre), revelan diferentes facetas de su naturaleza. Ver estas palabras en el texto original y entender su contexto nos ayuda a adorar a Dios de una manera más rica y específica. El hecho de que Dios hablara a su pueblo en su lenguaje común y cotidiano nos muestra un Dios que no es distante ni esotérico, sino que desea ser conocido por todos.
¿Qué Aprenderá en Hebreo I en SEMBEC?
El curso de Hebreo I está diseñado para que el estudiante sin conocimiento previo pueda comenzar este emocionante viaje. Entendemos que puede parecer intimidante, por lo que nos enfocamos en construir una base sólida de manera clara y progresiva. En este curso, aprenderás:
- El alfabeto hebreo (el alef-bet) y su sistema de vocales (“puntos”).
- Habilidades básicas de lectura y pronunciación.
- El vocabulario fundamental del Antiguo Testamento.
- Los principios básicos de la gramática hebrea, incluyendo la estructura de los verbos y los sustantivos.
- Cómo utilizar herramientas de estudio bíblico (léxicos, concordancias) para continuar tu aprendizaje.
El objetivo de Hebreo I no es convertirte en un experto, sino abrirte la puerta. Es darte las llaves para que puedas comenzar a explorar la belleza, la profundidad y el poder del Antiguo Testamento en la lengua en que fue escrito. Es una invitación a escuchar la Palabra de Dios con nuevos oídos y a enriquecer tu estudio bíblico para toda la vida.
