Escrito por: Lorena Vargas
Confucio, el famoso filósofo chino, fue llamado por una madre que acababa de perder a su hijo: Maestro, le rogó ella entre lágrimas, consuélame en mi pena. ¡Si tu sabiduría pudiera devolverme a mi querido hijo! Sí puedo, si sólo me traes una hierba del huerto de una familia que no haya conocido el sufrimiento, contestó el filósofo. La mujer vagó por muchas tierras, visitó centenares de hogares y al fin volvió al filósofo y le dijo: Señor, ya estoy consolada. En todas las familias he hallado lágrimas. ¿Quién no ha pasado por dolor, por aflicción, quien puede decir que nunca probó, la desesperanza con lágrimas? Desde la madre que perdió a su hijo, o un hijo que acaba de saber que a su madre le queda un mes de vida, hasta el dolor de un padre por la quiebra de su negocio, único sustento para su familia, ¿o el sufrimiento de un niño pequeño cuyos amigos lo marginan por su peso o condición social?, son innumerables las situaciones o las circunstancias que infringen dolor a nuestra vida, tanto física, sentimental, espiritual. ¿Cómo se define al sufrimiento? Podemos observar la respuesta desde las diferentes perspectivas: ¿Cómo define el sufrimiento la sociedad? Sin duda alguna, sufrimiento se asocia con dolor y nadie quiere pasar por él, se tiende a odiar el dolor, a huir de la aflicción, el término es sinónimo de derrota, de debilidad, de fracaso. La afirmación de que, las situaciones de aflicción que provocan dolor, sea un medio para crecer y madurar, es locura, para una sociedad dominada por la corriente de la prosperidad y del buen vivir, que desea tenerlo todo sin esfuerzo y cómodamente. ¿Cómo se define sufrimiento entre los cristianos? Evidentemente que el termino cambia de matiz, sufrimiento es necesario, sufrimiento es una constante en la vida, sufrimiento nos acerca al maestro, aunque este concepto tan solo se quede en la interpretación del término, en teoría, porque los hijos de Dios tampoco quieren sufrir, a pesar de saber la escritura, de recitarla. Este hecho hace surgir muchas preguntas: ¿qué es lo que sabemos del sufrimiento, que es lo que hacemos y creemos cuando nuestra vida se encuentra golpeada por el dolor? ¿Acaso hacemos lo que hace el mundo, cuando tomamos el camino de declarar las promesas, buscando dioses que se acomoden a nuestras demandas, infringiendo aún más dolor en nosotros y por consiguiente en la sociedad? Por último y entrando en materia ¿Cómo se define en mi vida el sufrimiento, o cual es mi convicción bíblica sobre la teología del sufrimiento? Considero que el sufrimiento abarca varios propósitos en la vida de un cristiano y me inclino por desarrollar aquello del consuelo, dice la palabra “que con el mismo consuelo con que fuimos consolados” y creo que aquí se condensa todos los procesos para entender el porqué del dolor?, para acercarnos a un Dios que nos da identidad, para saber de su compasión y su misericordia, para madurar y entender que el dolor es social, para asimilar en toda la extensión aquello de “Toma tu cruz y sígueme”
El dolor nos perfecciona, nos afirma, nos establece y da fortaleza, eso nos dice la palabra de Dios en 1° de Pedro 5:10, he ahí el propósito del dolor, el dolor en sí mismo no funciona, el cristiano no debería buscarlo jamás, pero el sufrimiento si tiene propósitos, es un medio para que podamos encontrar, identidad, empatía, con el Salvador, llegar a la comprensión absoluta de que en la cruz esta la misericordia y el consuelo.
Creo firmemente, que el mayor propósito del dolor es el CONSUELO, recibirlo y darlo, un consuelo que libera, que sana, que restaura, que permite ver que siempre tras la tormenta viene la calma, que siempre tendremos días mejores así como la mujer que se acercó al filósofo y llego a entender que las lágrimas también son el consuelo.
